Resolver un problema matemático requiere más que entender una descripción del problema (las cantidades, los datos, las condiciones, las incógnitas y todos los demás hechos matemáticos relacionados con el problema). También requiere determinar qué hechos matemáticos usar y cuándo y cómo emplearlos para desarrollar una solución al problema. Requiere una estrategia.
Los problemas matemáticos se resuelven utilizando una amplia variedad de estrategias, y puede haber diferentes formas de resolver un problema dado. Desarrolla un repertorio de estrategias de resolución de problemas y una idea de cuáles estrategias probablemente funcionen mejor para resolver problemas concretos. Intentar resolver un problema sin una estrategia puede llevar a mucho trabajo sin producir una solución correcta.
Después de determinar una estrategia, llévala a cabo. Si te quedas atascado, revisa tu trabajo para ver si has cometido un error en tu solución. Mantén una mentalidad flexible y abierta. Si revisas tu solución y no encuentras ningún error, o si tu estrategia simplemente no funciona, busca otra estrategia.