Estudiar en un país nuevo puede ser emocionante y cambiar la vida, pero tantos cambios de golpe conllevan nuevos desafíos. Como estudiante internacional no solo te adaptas a la vida académica, sino que también aprendes una nueva cultura, sistema y forma de vida al mismo tiempo.
1. Comprender la cultura académica antes de llegar
Los estilos de enseñanza universitaria varían según el país. Por ejemplo, en EE. UU. los cursos universitarios pueden adaptarse a tus intereses, mientras que en Alemania gran parte del curso estará preparado de antemano para que te conviertas en especialista.
Además, en algunos países se espera que debatas abiertamente con profesores, mientras que en otros se da prioridad a la investigación independiente y al autoestudio.
Antes de llegar, asegúrate de investigar:
- Cómo se calculan las notas (exámenes, trabajos de curso, trabajo en grupo)
- Si puedes adaptar tu curso o no
- La cultura académica (es un enfoque grupal o más individualista)
Completar esta investigación con antelación ayudará a evitar sorpresas académicas al llegar y a gestionar tus expectativas antes de que comience el curso.
2. Mejorar habilidades prácticas de idiomas (no solo las notas de los exámenes)
Aprobar el examen TOEFL es una gran forma de prepararte para la vida académica universitaria, pero esto es solo una parte del panorama. Necesitas lenguaje cotidiano para hacer amigos, completar presentaciones, participar en proyectos en grupo y aprovechar al máximo tu tiempo en la universidad.
Para prepararte para el inglés cotidiano (junto con tus estudios) escucha podcasts, mira películas, habla con amigos en inglés y mira vídeos en YouTube sobre la universidad a la que planeas asistir.
Los hablantes nativos de inglés suelen hablar más rápido de lo que esperarías y muchos usan dialectos locales que pueden resultar un poco confusos al llegar. Pero no te preocupes, ¡aprenderás los dialectos locales más rápido de lo que crees!
3. Organizar documentos y visados con antelación
Los problemas administrativos pueden ser una fuente de gran estrés para un estudiante internacional. Un documento perdido o un visado caducado pueden causar retrasos, plazos incumplidos y días de estrés innecesario. Por eso es importante revisar todos los documentos requeridos con suficiente antelación a la fecha de inicio.
Como mejor práctica:
- Haz copias digitales y físicas de todos los documentos importantes
- Entiende las normas de visado (límites de trabajo, restricciones de viaje, renovaciones)
- Saber cómo registrarte en las autoridades locales si es necesario
- Consulta los requisitos del seguro de salud
- Crea una carpeta sencilla (física o digital) con todo en un solo lugar.
4. Aprender habilidades básicas para la vida antes de mudarse
Ahora, este consejo puede parecer sencillo, pero es un consejo que muchos estudiantes olvidan. Vivir en el extranjero suele significar independencia total. Si nunca has gestionado la vida diaria solo, esto puede ser abrumador.
Antes de mudarte, asegúrate de poder cocinar comidas básicas, presupuestar tus gastos mensuales, hacer la colada, la limpieza básica y completar papeleo sencillo.
Aunque estas habilidades puedan parecer aburridas, apoyarán tu vida diaria, lo que a su vez te ayudará con tu energía, finanzas y rendimiento académico.
5. Prepararse económicamente (y ser honesto sobre los costes)
Vivir en el extranjero suele ser más caro de lo que esperas. Muchos estudiantes reportan que subestiman los costes, lo que puede causar estrés por la presión financiera. Antes de llegar, asegúrate de hacer un desglose mensual medio de los costes. Esto incluirá el alquiler, la comida, el transporte, los libros de texto y los costes sociales.
Una forma de complementar tus finanzas es teniendo un trabajo a tiempo parcial. Muchas universidades ofrecen trabajos en el campus diseñados para estudiantes, y las ciudades con una alta población estudiantil suelen tener empleos adecuados para estudiantes internacionales. ¡Solo asegúrate de que tu visado te permita trabajar!
Una vez que llegues, empieza a elaborar un documento mensual de presupuesto que registre tus costes reales. Esto te ayudará a prepararte financieramente para el año que viene.
6. Espera un choque cultural
Como estudiante internacional, es completamente normal experimentar un choque cultural. En el plazo de una semana tu rutina habrá cambiado, estarás rodeado de gente nueva y lo que antes era "normal" ya no se ve. Todo esto forma parte del proceso.
El choque cultural puede manifestarse de muchas maneras, incluyendo:
- Nostalgia
- Irritación con los hábitos locales
- Sentirse solo o incomprendido
- Cuestionando tu decisión de mudarte
Recuerda, esta experiencia es temporal. Una vez que hayas encontrado un grupo de amigos, creado una nueva rutina y te hayas dado tiempo para adaptarte, muchos de estos sentimientos empezarán a desvanecerse.
7. Construir una red de apoyo desde el principio
Cuando se trata de la universidad, obtienes lo que pones. Es raro que las amistades "simplemente surjan". En lugar de esperar a conocer gente, da pasos activos para hacer contactos. La mayoría de las universidades organizan ferias de sociedades donde puedes unirte a sociedades y clubes deportivos, mientras que los cursos ofrecen eventos de orientación para ayudarte a conocer estudiantes con intereses similares.
Ambas son grandes oportunidades para conectar con estudiantes internacionales y locales, permitiéndote construir tu red de apoyo desde el principio. Esta comunidad facilitará todos los cambios, ayudándote a sentirte como en casa en un país nuevo.
8. Utilizar los servicios de apoyo universitario
Las universidades ofrecen numerosos servicios de apoyo para estudiantes de todo el mundo, desde redacción académica y apoyo lingüístico hasta servicios de salud mental y asesoramiento.
Como estudiante internacional, también tendrás asesores para estudiantes internacionales, y más adelante en tu curso, las oficinas de carrera y prácticas pueden ayudarte con tus planes postuniversitarios.
La universidad es una nueva oportunidad: exprésate
Estudiar en el extranjero es una oportunidad fantástica para salir de tu zona de confort, explorar nuevas culturas, conocer gente nueva y desafiarte de formas que nunca imaginaste. Dicho esto, la preparación es clave para el éxito.
Aunque tus estudios jugarán un papel importante en tu etapa universitaria, necesitas preparar tus habilidades para la vida, el nivel lingüístico, las finanzas y la comunidad antes de llegar. Cuanto más te prepares, más rápido te sentirás en casa y sacarás el máximo partido a tu experiencia.